Olha
Regalar joyas sin equivocarse
Hay tres decisiones que suelen fallar y una que no falla nunca. Te las cuento por orden.
Lo primero que falla es el anillo. Regalar un anillo sin saber la talla exacta es apostar, y si la persona no lo dice a propósito, es que no quiere que lo sepas. Los anillos ajustables resuelven el problema, y por eso los llevamos en casi todos los conjuntos.
Lo segundo es el color. Tendemos a regalar nuestro color favorito, no el suyo. Mira lo que lleva puesto habitualmente: si nunca se pone amarillo, no va a empezar por un collar.
Lo tercero es el cierre de los pendientes. Mucha gente tiene el lóbulo sensible al níquel sin saberlo, y lo descubre con un regalo. Todos los nuestros van en acero quirúrgico, y eso conviene decirlo cuando regalas.
Lo que no falla: unos pendientes de botón pequeños. No tienen talla, no piden combinar con nada, se pueden llevar a trabajar y funcionan con cualquier pelo. Si dudas, ésa es la respuesta.




